פרשת


האזינו



PERASHA


HAAZINU



Viernes 11

ENCENDIDO DE VELAS 18:44 hs.

Sábado 12
FINALIZA 19:44 hs.




SHABAT SHALOM!

 

Luaj

“PIANO PIANO SI ARRIVA LONTANO”

por Shelo Duer.

Cuentan sobre un campesino, que tenía un hijo bruto, el cual no conocía otra cosa en su vida, más que su establo. Llegó el tiempo de casarlo y el padre lo quiso mandar a la ciudad, a la casa de un conocido suyo de la infancia, quien estaba en  muy buena posición económica, y justamente, también tenía una hija en edad de contraer matrimonio. Pero, como conocía muy bien a su hijo, no lo mandó sin antes enseñarle modales. Cuando conozcas a alguien y te salude, estrechas su mano y le respondes “Hola ¿Cómo está usted?” –fue la primera explicación del padre a su hijo. Cuando te pregunten cómo estuvo tu viaje, tienes que responder “muy bien Baruj Hashem, gracias por preguntar”. Cuando te enseñen la habitación donde vas a hospedarte, debes agradecer diciendo “muchas gracias por recibirme en su casa”. Antes de irte a dormir saludas a todos con un simple “buenas noches” y al despertarte solo di “buenos días ¿durmió usted bien?” -fue el padre aconsejando a su hijo.

 

El joven armó su valija y emprendió viaje, a conocer a su prometida. A medida que se iba acercando a la ciudad, comenzó a sentir temor de equivocarse y cometer algún error frente a su futuro suegro, por lo tanto, comenzó a repasar todo lo que su padre le había enseñado. Una vez llegado a la gran ciudad, fue recibido por la familia de la novia con un hermoso banquete, en el cual estaban presentes varios de los familiares que querían conocer al flamante novio. Sin olvidarse de todo lo estudiado, se acercó al padre de la novia y tomándole la mano le dijo: “Hola ¿Cómo está usted?, muy bien Baruj Hashem, gracias por preguntar, muchas gracias por recibirme en su casa, buenas noches, buenos días ¿durmió usted bien?”, terminando con el padre, hizo lo mismo con los abuelos de la novia,  “Hola ¿Cómo está usted?, muy bien Baruj Hashem, gracias por preguntar, muchas gracias por recibirme en su casa, buenas noches, buenos días ¿durmió usted bien?”, y así fue saludando uno por uno a todos los familiares, mientras los presentes algunos se reían de él y otros lloraban…

 

Hagamos pausa…

 

El proceso de teshuvá no es algo simple, algo que puede hacerse de un día para el otro. Se necesita hacer un balance, ver en que nos equivocamos y proponernos cambiarlo. Para eso fueron dados los días de Elul –que ya pasaron- y los Aseret Ieme Teshuvá –de los cuales todavía podemos rescatar algunos. Nuestro problema, es que, no solo no aprovechamos Elul, sino que Aseret Ieme Teshuvá los pasamos muy relajados y cuando llega el día de Kipur queremos abarcar con las tefilot, todo lo que no pudimos alcanzar en cuarenta días. Y decimos nosotros también nuestro texto aprendido de memoria, casi insípido  “Hola ¿Cómo está usted?, muy bien Baruj Hashem, gracias por preguntar, muchas gracias por recibirme en su casa, buenas noches, buenos días ¿durmió usted bien?”.

 

Es  por  eso  que  el  Nabí  nos advierte en la haftará    que   leemos     este   Shabat    Shuba  "שובה ישראל עד ה' אלוקיך"retorna Israel hacia Hashem tu D”s, debemos hacer la teshuvá antes que llegue Kipur. ¿Cómo se hace la teshuvá? "כי כשלת בעוונך" primero reconocer que hemos pecado, para eso debemos hacer un balance y ver en qué tropezamos, recién después    pasamos al    próximo     paso     de     "קחו עמכם דברים"recibir sobre nosotros un cambio de cara al nuevo año.

 

Dice el Rab Israel Salanter zz”l, que debemos tener en cuenta unos puntos en el momento de hacer teshuvá. 1) tomar solo un punto y proponernos trabajar sobre el mismo. No quiere decir que, no trabajamos sobre nuestros demás defectos, sino que, trabajaremos sobre todos, solo que toda nuestra fuerza va a estar concentrada en mejorar el punto propuesto.    2) Por supuesto que, debemos elegir un punto que verdaderamente sea urgente cambiar. O sea, todos nos conocemos y sabemos que hay prioridades en nuestras malas cualidades para mejorar. No debemos buscar salirnos por la tangente, sino ser realistas y atacar el punto que más necesitamos cambiar.  3) Una vez que decidimos cual es el punto a cambiar, debemos acompañar el cambio por estudio de musar. No esperemos cambiar de la noche a la mañana, ya que es algo imposible. Pero, por medio del estudio de musar, a largo plazo vamos a lograrlo. Un cambio que no está acompañado por musar, no se llama cambio, ya que en poco tiempo volverá a tropezar con la misma piedra.  Sin embargo, estudiando musar, ese cambio va a tener sobre que sostenerse. Es verdad que tal vez al otro día después de Kipur estemos tropezando, pero, debemos saber que si estamos estudiando musar, vamos a superarnos cada día más hasta que un día logremos desarraigar dicha cualidad fea de nuestro ser. Eso es un cambio verdadero. Ahí recibimos el título de Baal Teshuvá. Pero, no debemos equivocarnos, si estudiamos musar sobre el tema que queremos cambiar, no debemos esperar a dominar la situación para considerarnos Baalé Teshuvá, sino que, desde el momento que empezamos a estudiar musar, ya nos dan dicho título, ya que el cambio ya empezó y va a llegar, tarde pero seguro. “Piano piano si arriva lontano”, poco a poco se llega lejos.

 

Shabat Shalom y Jatimá Tová!

 

 

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SINTESIS DE LA PERASHA; RAB SHAUL MALEH; SHEM TOB;

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